La tapicería y estética son factores importantes a tener en cuenta en la elección de un sofá, pero no se ha de olvidar que es muy importante no dejarse llevar por el primer modelo que “ entre por los ojos”. Es importante contemplar factores como su estructura, ergonomía, relleno, resistencia y tamaño. En definitiva la calidad de los materiales que lo conformen va a determinar, sin duda, la vida de tú sofá, así como su confort.
Factores a tener en cuenta:
Estructura
Es unos de los a condicionantes a tener en cuenta pues es el factor que realmente le va a dar mayor fuerza, firmeza y durabilidad. Las estructuras de madera pino, haya y metálicas son las mas resistentes siendo esta ultima la de mayor coste.
Las patas también influye en la estabilidad y resistencia siendo las de maderas macizas y metálicas las más duraderas y con puntos a su favor si van unidas al armazón en lugar a atornilladas.

Relleno
Gran parte de la comodidad la dará la dureza del respaldo y asiento dependiendo del tipo de relleno, estando estos compuestos por lo general de espuma, goma espuma, pluma, fibras sintética , látex, viscoelástica. No por ser un sofá excesivamente duro tiene que ser mejor, y viceversa, no por ser muy blando, ha de hundirse antes. Tiene que ver más bien con la calidad de los productos de los que esté fabricado.
Por ejemplo cuando el sofá es de espuma, su calidad viene determinada por la densidad. Recomendamos que al menos tenga 30 kg de densidad en el asiento y 20kg. en el respaldo.Es la opción más económica, sin embargo los sofás realizados en este material son muy poco adaptables.

Cada vez es más frecuente el uso de goma espumas combinadas con fibras sintéticas, látex o viscoelástica, que proporcionan sentadas más confortables, además de ser hipoalergénicos y transpirables.
La pluma, es un material muy flexible y agradable, sin embargo con el paso del tiempo se deforma y pierde volumen, de manera que hay que mullir los almohadones de forma constante.
Ergonomía
Un sofá con un respaldo bajo hará que tus cervicales te den problemas. Te recomendamos una sentada dura pero con un respaldo blando. La altura óptima está entre 85 y 95 cm, aunque en el mercado existen modelos que se denominan de diseño, pero que presentan un respaldo excesivamente bajo. Te lo desaconsejamos para estar sentados.
Por otro lado la zona lumbar debe quedar protegida por el respaldo, y las caderas han de quedar más baja que las rodillas.
Los reposabrazos debe quedar de manera que al apoyar el brazo se forme un ángulo de 90º, y alineado con el codo, nunca más abajo.
La profundidad del asiento ha de estar entre 60 y 70cm.
Todo ellos son consejos básicos a la hora de elegir un sofá pudiéndose ampliar aún más su confort usando para ello las ultimas tendencias como son cabeceros elevables o reclinables, asientos deslizantes y reposapiés.



Muy interesante a la hora de elegir el sofá de casa. Y es que la estética no es solo lo importante. La calidad y el confort son elementos a tener muy en cuenta.